viernes, 26 de junio de 2009

El pop está de luto: Murió el rey

Como todos los amantes de la música sabrán, el rey del pop, el inigualable Michael Jackson, falleció tras un paro cardíaco hoy jueves 25 por la tarde. Tenía apenas 50 años y estaba preparando su gran retorno a los escenarios; iba a ser el 13 de julio próximo en Londres, pero su corazón se detuvo esta tarde y con su muerte nace una nueva leyenda.

Michael Jackson era como una especie de compo con varios ingredientes en un solo envase; cantante, compositor, bailarín, actor. Todas esas facetas tenía con respecto a su arte y otro tanto tenía su particular personalidad; innovador, trasgresor, polémico, excéntrico. Entre la gran cantidad de récords que logró durante su carrera se encuentra la grabación del álbum que se ubica en el puesto nùmero 1 del podio de los más vendidos de la historia rock: "Thriller", de 1982.


En la década del 90 vino a la Argentina para presentar su álbum "Dangerous", de 1991, en el estadio de River Plate. Se desató una fiebre mundial por este artista que comenzó su carrera a los cinco años cantando junto a sus hermanos, con el grupo "The Jackson Five". El ùltimo álbum de su carrera lo editó hace ocho años y fue titulado oportunamente "Invincible". Digo oportunamente porque Jackson en lo suyo fue realmente invencible. Como dice una conocida frase: "podrán imitarlo, pero igualarlo jamás".
Fernando Piscitelli

martes, 16 de junio de 2009


¡Blues, maestro!

Nada mejor que asegurar una buena noche de blues con el embajador argentino del género en el mundo. Sí, señores, se trata de Don Vilanova (ex - Botafogo), quien el viernes brindó un excelente cóctel de temas de su último disco y viejos clásicos del blues elegidos improvisadamente sobre el escenario. Es que en esto de improvisar Vilanova es un experto y lo demostró el viernes en pleno Palermo Hollywood ante un Velma Café repleto.

Todo comenzó como en los viejos tiempos, cuando la mayoría de los shows comenzaban bien entrada la madrugada, ese horario que a los melómanos nos gusta tanto, alrededor de la una y media de la mañana. Una zapada que empezó con un solo del tecladista Hernán Zamora y luego se fue sumando toda la banda; Rafael Pravetoni en bajo, Luciano Scalera en batería, Federico Pernigotti en guitarra rítmica, Franco Capriati en armónica y por supuesto en guitarra rítmica y voces el comandante de esta banda; Don Vilanova, quien ingresó a escena una vez que la banda sonó a pleno.

Vilanova repasó en casi su totalidad su todavía reciente álbum, “Adiós Botafogo, bienvenido Don Vilanova” que resume, a través de las letras más personales de toda su carrera, su nueva etapa de cambios internos y externos por los cuales pasó el músico; desde el cambio de estética y de nombre, hasta las líricas más viscerales, que hablan desde el encuentro con Dios, la esperanza por un mundo mejor y también una humorada referida a su vegetarianismo.

Vilanova se mostró de muy buen humor durante todo el show, se lo vio disfrutando de la velada tanto como al público, lo cual es un factor fundamental para que un show sea impecable; la comunión entre artista y público. En medio de tema y tema, Vilanova hizo cómicas menciones acerca de que sus canciones suenan todo el tiempo en la radio, cuando sabe que su música está destinada a cierto público y que en las radios “mainstream” no tiene espacio.

Además de su nuevo disco, Vilanova hizo un obligado repaso por viejos clásicos bluseros elegidos en el momento. Esto le dio una espontaneidad muy interesante al show, que por momentos pareció un ensayo con público, lo cual afirma más la conexión entre músico y admiradores. Entre los clásicos estuvieron “I want to be loved”, “Walking by myself” y “Piece of my heart”, donde estuvo de invitada Romina Vitale en voces en este hermoso tema que fue inmortalizado por Janis Joplin.

Tres y media de la mañana y el show llegó a su fin. Dos horas del mejor rock y blues, dos horas con el embajador argentino del blues en el mundo. Dos horas escuchando buena música acompañada de un buen trago en el Velma Café. Nada mal para terminar la semana. A decir verdad, una excelente forma de terminar la semana. ¡Salud y… ¡Blues, maestro!
Fernando Piscitelli