jueves, 29 de abril de 2010

Cine y rock; una combinación infalible (2)


Para esta segunda entrega quiero recomendarles "Joy Division", un documental sobre aquella oscura banda post-punk inglesa que tuvo una corta vida a fines de los años 70 y editó solamente dos discos.

Joy Division (2008)

Lugar: Manchester, Inglaterra. ¿Cuándo? Fines de los años setenta. Situación. Recesión económica, desempleo, furia, “no future”, música punk. Resultado: Joy Division.

Partiendo de la base de que el documental es tan oscuro como lo era esta banda, la premisa está cumplida. Un buen documental de una banda es aquel que recrea a la perfección el espíritu de ella y éste lo logra. Los fondos negros en las entrevistas, el tono lúgubre y el uso del blanco y negro ayudan a ambientarse en tiempo y forma. Los integrantes de Joy Division vivían en la fabril ciudad de Manchester. La única meta que podía tener un joven allí en aquella época era terminar el colegio y meterse a trabajar en una fabrica. Los Joy Division no querían eso y lograron escapar de futuro con el armado de esta efímera pero tan relevante banda. Inevitablemente las anécdotas y los recuerdos se centran en su carismático líder, Ian Curtis. La primera mitad del film pasea por los comienzos, cómo se conocieron, cómo lograron editar su primer disco luego de tantas vueltas, todo en un clima bastante distendido y cálido. La segunda mitad es la más densa, el clima se pone más pesado a partir del recuerdo del primer ataque de epilepsia de Curtis y a partir de ahí el camino de deterioro que lo llevó a un temprano suicidio a los 22 años. Si bien es inevitable la amargura del resto de los integrantes de la banda al recordar estos momentos, el documental no apela al golpe bajo y al recurso facilista de hundirse en el bajón. Lo que hace es acompañar sutilmente, como decía antes, con el fondo oscuro y la música de Joy Division, que se clava en los sentidos con una ineludible y bella amargura.

Fernando Piscitelli

martes, 27 de abril de 2010

Beatles por las nubes

Quién: Nube 9
Dónde: Mr. Jones
Cuándo: Sábado 24 de abril
Por qué: Repaso de la discografía de The Beatles, incluyendo interpretación completa del disco Rubber Soul.
Cómo: Muy bueno

Nube 9 prefiere realizar versiones en vez de querer imitar y copiar a The Beatles: no se visten ni peinan como ellos y, aunque respetan de manera fiel el repertorio, se dan el lujo de dar un paso al costado en cuestiones de raíz como en el hecho de que, por ejemplo, uno de los integrantes del grupo sea una mujer, nada menos que Lucrecia López Sanz, integrante de The Beladies, otra banda tributo a The Beatles destacada por tener en su formación a cuatro mujeres. Lucrecia, además de llevar la voz cantante en varios temas y realizar coros en otros, se luce con el toque de su Gibson SG, que ejecuta con firmeza y seguridad.

La excusa de este show era tocar el disco Rubber Soul de manera completa y con el orden correspondiente de temas y, una vez concluida la promesa, su líder y bajista Fernando Blanco anunció un “random” que consistió en un recorrido por la discografía beatle pasando por varios de sus discos, sin respetar orden cronológico y hasta cumpliendo pedidos de la audiencia, como hicieron con Happiness is a Warm Gun, en una muy lograda versión de una de las tantas obras que The Beatles realizó cuando ya se habían convertido en una banda de estudio y dejaron de presentarse en vivo.

Blanco tiene una amplia carrera a sus espaldas que comenzó allá por 1985 como integrante de Súper Ratones, banda que dejó para dedicarse de lleno a sus proyectos personales: sus discos solistas –ya lleva dos editados- y Nube 9. Como no podía ser de otra manera, usa un bajo marca Hofner como el que popularizó Paul McCartney, siendo éste el único elemento estético en el que Nube 9 se acerca a The Beatles. Blanco aprovecha entre tema y tema para contar historias, anécdotas y hasta para realizar juicios de valor sobre ciertas cuestiones referidas a los Fab Four. Lo que se dice un estudioso y sobre todo un apasionado, cosa que transmitió durante las más de dos horas y media de un show que nunca decayó, sino que fue creciendo con el correr del tiempo hasta explotar en un inevitable final con el himno Hey Jude, donde banda y público cantaron más juntos que nunca en toda la noche.

Fernando Piscitelli

(Nota publicada en el blog Cinemarama)

lunes, 26 de abril de 2010

Cine y rock; una combinación infalible


Muchas veces la música se apoya en el lenguaje del cine para ser mostrada al público; algunas veces en el formato video clip, otras veces con la grabación de un show en DVD y otras como forma de documental, donde un director nos muestra su visión sobre un artista y su obra. Remarco que es su visión porque descreo que un documental refleje una única realidad, sino que un documental refleja la realidad que observa su realizador y ese mismo documental puede provocar no solo una sino infinitas visiones en quienes están sentados frente a la pantalla. Sin más preámbulo, en esta primera entrega el comentario de un documental muy particular sobre Kurt Cobain.

Kurt Cobain: About a son

Si hay que calificar este documental sobre el maníaco depresivo líder de Nirvana, diríamos que es una sesión psicoanalítica entre Cobain y el entrevistador, que vendría a reemplazar al público en el lugar del analista. Resulta que el documental consiste en un compendio de entrevistas realizadas a Cobain durante su último año y medio o dos de vida. Lo psicoanalítico del asunto consiste en que a Cobain no se le ve la cara, sino que se lo escucha hablando, contando anécdotas, historias, recordando sus influencias, sus alegrías, sus tristezas…Un Cobain haciendo catarsis para que el público lo escuche y saca sus propias conclusiones. En el film su nombre aparece muy poco y el de su banda… ¡una sola vez! No solo eso, sino que ni siquiera hay música de Nirvana en el documental. La banda de sonido es la música que básicamente formó parte de sus influencias y que él escuchaba desde pequeño. Queen aparece con It´s late, del disco News of the World, que según cuenta Cobain escuchaba todo el día cuando era chico. También hay música de Creedence, banda de la cual solía tocar temas cuando se juntaba a zapar de muy adolescente con uno de sus compañeros de ruta, el bajista Krist Novoselic. Obviamente tampoco falta música de las bandas punk que lo influenciaron y, lo más cercano a la discografía de Nirvana, la versión original de The man who sold the World, de David Bowie, que Cobain cantó con su banda en el Unplugged de MTV. Un interesante documental para conocer al Cobain más reflexivo, esta vez a través de sus palabras y no a través de su música.

Fernando Piscitelli

martes, 20 de abril de 2010

20 años no es nada


Lanzamiento: La Mississippi "Versiones 20 años+"

Con 20 años de vida y como parte de lo que es un proceso de cambio y renovación para La Mississippi –que incluye una nueva formación, esta vez como quinteto- la banda editó el año pasado “Versiones 20 años+” un disco en vivo en The Roxy Live Bar donde, junto a un puñado de importantes invitados, reinventaron su pasado y realizaron nuevas versiones de viejos temas.

El arranque es con una rockera versión en plan funky de “Ruta 2” y a partir de “Un poco más”, con Pity Álvarez en las voces, comienza el desfile de amigos que participaron. Algunos invitados son recurrentes en shows de La Missisippi y otros no tanto, como es el caso de Ricardo Mollo, quien prestó sus dotes de guitarrista para una versión “divididosa” de “Mala transa”, de aquel recordado disco “Bagayo”. Un infaltable homenajeado del disco es alguien que seguramente hubiese participado si estuviese entre nosotros; Norberto “Pappo” Napolitano. “Sube a mi voiture” suena con Miguel Vilanova en guitarra; quién sino para interpretar la inolvidable guitarra del “Carpo”. Vilanova participa también en otros tracks del disco como “Tus amigos” -que pasó de ser un blues lento a tener un clima soul condimentado con la percusión de Jimmy Santos- y “Buenos Aires Blues”, donde se suma en armónica quien fuera un histórico integrante de La Mississippi en sus comienzos, Luis Robinson.

Tal vez lo más curioso del disco recaiga en la versión de “San Cayetano”, donde la banda coquetea con un ritmo en el que nunca había buceado en sus 20 años de historia; el reggae. Para lograr esta muy buena versión invitaron a los Nonpalidece, banda que se logró ganar su lugar en el terreno del reggae argentino.

Para el final del disco La Mississippi se reservó dos interesantes reversiones que marcan a fuego el costado nocturno y bohemio de la banda; interpretaron “Valentín Alsina, ritmo y blues”, recitada por el escritor y poeta Tom Lupo y “El detalle” en una impecable versión tanguera con Juanjo Hermida y Eduardo Cirillo en bandoneón.

Los gustos hay que dárselos en vida y La Mississippi lo hizo con esta placa donde conviven amigos, reversiones, temas viejos y no tanto y blues puro y no tanto. Una muy buena manera de festejar 20 años recorriendo escenarios.

Fernando Piscitelli

viernes, 16 de abril de 2010

Cantando bajo la lluvia


Lanzamiento: CD+DVD Charly García en Vélez: El concierto subacuático

El diluvio no paraba aquella noche del 23 de octubre de 2009. Cumplía años Charly García y bajo ningún punto de vista se podía permitir que un fenómeno meteorológico atente contra el gran regreso del artista luego de su internación. La lluvia arremetía con furia sobre la gente y sobre la banda, y lejos de ser un impedimento para el show fue una bendición épica, por si algo faltaba para que la noche sea histórica.

Vale recordar que en medio de internaciones en distintos institutos y su estadía en la quinta de Palito Ortega, García había protagonizado en marzo del año pasado un mini show sorpresa en Luján que fue un aviso para sus fans, una pequeña advertencia de que se venía un nuevo Charly. Luego vendría la presentación de un tema nuevo con video clip incluido, “Deberías saber por qué” y ya a fines de septiembre el primer gran show de la gira en Perú. “El concierto subacuático” fue el reencuentro grande con el público argentino, en el estadio de Vélez, donde 40 mil almas fueron partícipes de un show estremecedor donde se vio a un García agradecido y disfrutando de su propio show como nunca antes.

García apareció en escena con un look informal y un peinado al mejor estilo “Clics Modernos” (1983) para acompañar un repertorio que se basó en los mejores temas de su etapa solista durante los años 80. El que no pudo apreciarlo aquella noche, porque estaba lejos y debido a que las pantallas no funcionaron y la lluvia que caía de a baldazos molestaba bastante, lo va a disfrutar cómodamente en el sillón de su casa en este cuidado registro con 18 cámaras.

A Charly le gusta llamarse a sí mismo maestro de orquesta, le gusta dirigir la batuta y que todo suene como lo planea dentro de su cabeza. En este caso la “orquesta” que lo sigue es una combinación de su última banda -que alguna vez llamó “The Prostitution”- integrada por los chilenos Toño Silva en batería, Carlos González en bajo y Kiuge Hayashida en guitarra y tres baluartes que supieron integrar las mejores agrupaciones que tuvo Charly a lo largo de su carrera; Carlos García López en guitarra, Fabián Von Quintiero en teclados e Hilda Lizarazu en coros. Todos y cada uno de ellos son el engranaje perfecto para una maquinaria que funciona al ritmo de un reloj y con una solidez impactante.

Para ver y para disfrutar, para volver a ver y para volver a disfrutar. “El concierto subacuático” inmortaliza una noche que quedó guardada y que difícilmente pueda ser olvidaba. Hasta diría imposible.

Fernando Piscitelli

martes, 13 de abril de 2010

El Zeppelin sigue volando


Led Zeppelin – Family Tree (CD+DVD) - 2007

Led Zeppelin:
Robert Plant (voz)
Jimmy Page (guitarra)
John Paul Jones (bajo)
John Bonham (batería)

DVD: Dazed and Confused

“Dazed and Confused” recorre en casi una hora la historia de Led Zeppelin desde su pregestación, con Page como guitarrista de The Yardibrds, la gestación y la unión con Plant, Bonham y Jones para armar la banda, el éxito y la popularidad, el final cuando la tragedia llegó de la mano de la muerte de Bonham y las esporádicas reuniones de Page y Plant post-Zeppelin hasta llegar al histórico show del año 2007 en el O2 Arena de Londres cuando se juntaron con Jones y Jason Bonham (el hijo de John). Un corto y sintético pero efectivo repaso por la historia de Zeppelin.

Sin dudas que el gran protagonista, tanto del documental como del álbum, es Jimmy Page. Si bien fue el fundador y principal mentor del grupo y aunque algunos testimonios resalten la importancia de los cuatro miembros, siempre queda resaltada la imagen de Page por encima del resto, cuando Zeppelin fue una de esas pocas bandas donde los cuatro integrantes participan por partes iguales en cuanto a composición y ejecución en vivo. Todos tenían temas propios y todos ejecutaban su parte grupal e individual de manera fenomenal. Aclaro que no remarco esto como un error del documental, sino como la visión que vuelca en él su directora, escritora y productora Sonia Anderson.

Hay un segmento dedicado al manager de la banda, Peter Grant, quien fue algo así como un rebelde guiando a los rebeldes. Grant se ocupaba de imponer su figura ante quienes debían pagarle a la banda o era quien se plantaba ante la discográfica para decirles que las cosas se hacían como ellos querían o no se hacían. Sin dudas fue como un quinto integrante y alguien indispensable para el grupo, quien lo respetaba y confiaba mucho en él.

CD: Family Tree

Family Tree es una rareza por donde se lo mire; primero porque no es un material editado oficialmente por Zeppelin y segundo porque no contiene ningún tema ejecutado por la banda en su totalidad, sino que son colaboraciones de miembros de Led Zeppelin con otros músicos, otro tanto son obras de artistas de blues que influenciaron al grupo y hay una versión de “Stairway to heaven” realizada por Great White. El punto negativo es que, tal vez por un tema de derechos o quién sabe por qué, ninguno de los tracks tiene la voz de Plant.

Varios temas del disco pertenecen a una colaboración que realizaron Page y Jones para un disco de Screamin´ Lord Sutch, un desconocido pero explosivo artista inglés de rock-blues de fines de los años 60 que fue uno de los pioneros del shock rock al teatralizar sus conciertos con escenografías terroríficas. “Happenings ten years time ago” y “Psycho daisies” pertenecen a la etapa de The Yarbirds con Jimmy Page, que fue la más salvaje de la carrera del grupo, donde inevitablemente su aporte se notaba en las composiciones.

Uno de los condimentos característicos de Zeppelin era la improvisación y aquí hay varias; “Tribute to Elmore”, de Page con su gran amigo Eric Clapton, “Steelin´”, con Jeff Beck y “One long kiss” y “Down the line”, con John Paul Jones acompañando al guitarrista Albert Lee.

Así como hay temas en sus versiones originales que luego fueron ejecutados por Zeppelin como “Traveling riverside blues” (Robert Johnson) y “Gallows pole” (Leadbelly), para concluir el álbum hay una versión del híper-mega-archi-versionado “Stairway to heaven”, pero esta vez en una versión en vivo de Great White. En fin, para todos los gustos, para conocer un poco el antes, durante y después del árbol familiar de Zeppelin.

Fernando Piscitelli

lunes, 12 de abril de 2010

Oscuridad progresiva


Blood Ceremony deja bien en claro con su disco debut del año 2008 que no hace falta ser inglés ni haber vivido durante la década del 70 para sacar un disco de doom metal con aires progresivos. Blood Ceremony es una banda canadiense que, con una clara influencia de Black Sabbath y Jethro Tull (ambas bandas inglesas de los 70), se despachó con un gran y oscuro disco debut. Si partimos de la base de que el nombre fue sacado de la película española de terror “Ceremonia sangrienta” (en inglés Blood Ceremony) y que en la tapa del disco hay una bruja con una capa roja, de más está decir que a estos muchachos les simpatiza una temática que gira en torno al terror, el ocultismo y afines.

Lo curioso y atrapante de esta banda es cómo se contraresta la dureza de su música con la dulce voz de Alia O´Brien, quien además suma al combo el toque de su flauta traversa, aportando un toque celta que tiene su máxima expresión en la instrumental “A Wine of Wizardry”. Para arrancar el disco eligieron la inquietante introducción de órgano de dos minutos de “Master of Confusion” que da paso a un riff pesado e hipnótico. La atmósfera del disco es opresiva y densa y en ese sentido no tiene muchos matices, lo que tal vez por momentos torne a la banda un poco repetitiva, pero no por eso deja de ser una buena obra. El grupo se completa con Sean Kennedy en guitarra, Chris Landon en Bajo y Andrew Haust en Bateria.

Fernando Piscitelli

viernes, 9 de abril de 2010

El punk de luto; murió Malcolm McLaren


Una baja importante para el mundo de la música; murió Malcolm McLaren luego de luchar contra un cáncer a los 64 años. Diseñador de ropa, productor, manager, músico; todas ocupaciones de un mismo personaje nacido en Londres en 1946 y que tuvo como misión más destacable lanzar a la fama al que fue, con un solo disco oficial editado, el grupo punk por excelencia; Sex Pistols. McLaren fue el encargado de explotar la imagen escandalosa de la banda en una Inglaterra con un alto grado de desempleo y desesperanza. Con el “No Future” como lema, los Pistols, de la mano de McLaren, salieron a burlarse de un país de arraigadas buenas costumbres que se horrorizó a sus pies.

En la década del 70, McLaren era dueño de una tienda de ropa donde solían ir quienes luego fueron miembros de Sex Pistols. Borcegos, ropa de colores llamativos adornada con tachas y alfileres de gancho, esa era la vestimenta que diseñaba McLaren en su local junto a su pareja Viviane Westwood, también diseñadora. En aquel momento fue toda una novedad, pero luego del éxito de los Pistols y con el correr de los años, ese modo de vestir se tornó una moda más dentro de las tribus urbanas.

Tal vez sea uno de esos personajes del mundillo del rock que recolecta adhesión y rechazo en partes iguales. Muchos no soportaban su costado polémico y arrogante de jactarse de ser el inventor y único cerebro creador de aquella mítica banda que fue Sex Pistols. Es verdad, sin McLaren no hubiesen sido ni por casualidad lo que fueron, pero eso no amerita querer llevarse todos los laureles y defenestrar al grupo una vez que éste se separó.

Lo cierto e indiscutible es que Malcolm McLaren fue uno de los grandes íconos de la cultura rock de los últimos 30 o 40 años. Vanguardista pero a su vez a la moda, querido y odiado, provocador, escandaloso, polémico y arrogante, son todas aquellas características que no le pueden faltar a todo aquel que se jacte de pertenecer al mundillo del rock y McLaren sin duda las tenía todas.

Fernando Piscitelli

jueves, 8 de abril de 2010

La Cueva del Rock and Blues en la RADIO!!

La Cueva del Rock And Blues no sólo va a poder ser leída sino también escuchada, porque salimos al aire a partir del lunes 3 de mayo a las 23 horas por Radio Quasar (www.rquasar.com.ar) Va a ser un programa desestructurado, informal, donde la única excusa va a ser el placer de escuchar la música que tanto nos gusta. Rock, blues, punk, heavy, tango...sin distinción de género, simplemente música.

Cueveros rockanbluseros, ya están avisados. Todos los lunes a las 23, a partir del 3 de mayo, por Radio Quasar.

lunes, 29 de marzo de 2010

La Corte del Rey King


Quién: B.B. King
Cuándo: Jueves 25 de marzo
Dónde: Luna Park
Por qué: Presentación del “One More Time Tour”
Cómo: Muy bueno

¿Será la última vez que un Luna Park repleto se rinda ante los pies del rey? No se sabe. Por el momento se dice que es la última gira, pero nada puede asegurarse (por suerte) sabiendo que la afirmación viene de B.B. King, debido a que ya había anunciado su retiro en otra ocasión y nuevamente volvió a los grandes escenarios. La cuestión es que pudimos ver en vivo una vez más por estas latitudes a una leyenda viviente, cosa que no es algo de todos los días, y demostró la pasión con la que ejecuta dos virtuosos instrumentos; su guitarra y su voz.

Podría afirmar que a ninguno de los allí presentes nos importaba el repertorio, no había preferencia por escuchar tal o cual tema, lo único que se buscaba era encontrar la magia de un hombre grande -84 años sobre las espaldas no es poca cosa- que no se agota con el paso del tiempo, sino que parece revitalizarse con cada show que lleva a cabo. Los alaridos de su garganta y el toque simple pero filoso y penetrante de su guitarra “Lucille” siguen intactos y dispuestos a ratificar por qué es llamado el “Rey del Blues”.

Si bien el predominio lógico del concierto lo tuvo la música, hubo una alta dosis de humor por parte del carismático King y su banda. En unos de los puntos altos del show, hubo un cómico juego de pregunta y respuesta que hizo con Tony Coleman, el baterista. Coleman fue muy ovacionado por el público argentino, quien lo conoce por haberlo visto tocando en nuestro país un tributo a B.B. King junto a Pappo. De más está decir que el “Carpo” fue enormemente aplaudido cuando el “Rey” lo recordó con algunas palabras.

Luego de una hora cuarenta de show, el “Rey” se levantó de su silla, saludó durante un buen rato, repartió algunas cuantas púas y se fue hacia su camarín. El público respondió cálidamente con una merecida ovación de pie. Es que lejos estuvo de hacer un show para “cumplir”, B.B. King es uno de esos hombres que contagian la pasión con la que ejecutan su música. Qué mejor que un negro nacido en Missisippi, que de chico trabajó en un campo de algodón, para transmitirnos la melancólica belleza del blues. B.B King lo hace, y lo hace demasiado bien.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Los mismos viejos blues


Quién: Don Vilanova / JAF
Cuándo: Viernes 20 de noviembre de 2009
Dónde: Teatro Premier
Por qué: Por el placer enorme de tocar clásicos de blues
Cómo: Muy bueno

El día viernes el escenario del Teatro Premier se inundó de clásicos de blues y rock and roll. Para dejar bien en claro que el blues derriba cualquier barrera generacional que se ponga en su camino, músicos de distintas generaciones se juntaron para tocar juntos este apasionante género; Miguel Vilanova, JAF y Ciro Fogliatta (Los Gatos) fueron los principales “anfitriones”, acompañados por el bajo de Rafael Pravetoni, la batería de Luciano Scalera y la armónica de Franco Capriati y como invitados Virginia (la hija de JAF) en voces y Pablo Santos y Beto Topini (La Torre) en bajo y batería respectivamente.

Para comenzar eligieron la demoledora “Good Golly Miss Molly”, de Little Richard, que fue el puntapié inicial de una demoledora seguidilla de clásicos extranjeros y argentinos, de blues y rock y acústicos y eléctricos, todos ellos con un denominador común; la pasión y la entrega total por la música, sin aires de estrella, ni con fines monetarios y con un sentimiento completamente genuino. Siguieron calentando el ambiente clásicos como “Walking by myself” de Jimmy Rogers, “Imagine”, de John Lennon, reversionada en castellano por Vilanova y “Ain't Nobody's Business", un bellísimo blues lento.

Intercalando con los clásicos extranjeros de blues, sonó con la distorsión al mango “Poco a poco”, del último disco de Vilanova y algunas viejas piezas como “Hombre de blues”, de la primera época solista de JAF y “Desconfío”, del gran Pappo, en una versión devenida en un country-blues donde Vilanova se acompañó tan solo de su guitarra acústica. En este segmento “solista” que fue promediando el show, Ciro Fogliatta también hizo lo suyo con una versión en piano y voz de “Big boss man”, de Jimmy Reed y JAF se despachó con una electrizante versión de “Pistas candentes”, mostrando que todavía corre muchísima sangre rockera por sus venas.

No pueden faltar los clásicos “Hoochie hoochie man”, “Sweet home Chicago” y “Johnny be good” en un gran show de blues – y este sin dudas lo fue- por lo tanto Vilanova, JAF y la banda se despacharon con avasalladoras versiones de estas biblias del rock and blues. Un gran nexo en común que tienen Vilanova y JAF es Norberto “Pappo” Napolitano, ya que ambos iniciaron sus carreras con él (con Pappo´s Blues y Riff respectivamente) por lo que homenajear al Carpo a todo trapo parecía inevitable; “Tren de las 16”, devenida en una extensa y brillante zapada final, fue la frutilla del postre de una noche mágica, de esas que te hacen ir a tu casa tarareando y moviendo la patita sin parar. Que se repita.

Texto: Fernando Piscitelli
Foto: Germán Alfaro

miércoles, 21 de octubre de 2009

Unos Chevy con nafta para rato



Quién: Chevy Rockets
Dónde: ND/Ateneo
Cuándo: Jueves 15 de octubre
Por qué: Festejo de 14 años de trayectoria y grabación de DVD en vivo.
Cómo: Excelente

Fue una noche que lo tuvo todo; viejos clásicos, temas nuevos, covers de grandes artistas, invitados y por sobre todas las cosas el calor de una banda que deja el alma en el escenario cada vez que se presenta en vivo. Esta vez no solamente no fue la excepción, sino que los Chevy tocaron como nunca y como si fuera poco el show fue filmado y será editado próximamente en DVD.

A las 10 en punto las luces se apagaron y el ambiente ya se preparaba para la banda; la ansiedad reinaba y los cánticos se hacían escuchar cada vez más fuerte para recibir a los Chevy Rockets. “Para mí” fue la elegida para arrancar con todo una noche tan importante. Los músicos se vistieron especialmente para la ocasión con sobrias camisas y trajes negros. En el centro de la escena se ubicaron los “veteranos” de la banda; Eduardo “Vasco” Bariain en voz y guitarra rítmica, Gabriel Gómez en el bajo y Juan Pillado en batería, mientras que las teclas de Walter Galeazzi, la armónica de Leandro Rao y la viola de Jorge Blanco castigaban sus instrumentos desde los costados.

El show continuó con temas como “Después de todo” y “Mariel”, y empezaron a llegar los invitados, que sumaron a la banda una línea de tres vientos y una percusionista. También estuvo presente Diego Beiserman, de Pimienta Rusa, para acompañar en “Buena estrella”. El “Vasco” se retiró para que la banda ejecute la instrumental “Little people”, que con su mezcla de blues y jazz dio lugar a una buena zapada y con el “Vasco” nuevamente en escena la engancharon con “Boogie del taxi”, un viejo tema de la primera época.

Hubo un momento muy emotivo en el show cuando el “Vasco” presentò un tema de Jorge Blanco, guitarrista líder, dedicado para las víctimas de Cromañón. Con tan solo escuchar alguna frase como “…el canto de un ángel no calla jamás…” era inevitable sentir la piel de gallina. Este es uno de los tantos temas nuevos que los Chevy van a grabar en el verano para su nuevo disco. Entre ellos también están “El macho”, “Nada nuevo bajo el sol” y “El viejo cabernet”. Gran parte de estos temas los vienen ejecutando en vivo desde hace mucho tiempo, con lo cual se posible encontrar algunos fans que tímidamente corean las letras.

El brindis de la banda con su público se concretó con el infaltable ritual de la bota cuando el “Turco”, inseparable colaborador de los Chevy, convidó a los asistentes al show con una bota cargada con vino del mejor. Por ese entonces la gente comenzó a abandonar finalmente sus butacas para acercarse al escenario y desatar la fiesta de siempre con el pogo y el baile. Una pareja hasta se animó a bailar rock and roll arriba del escenario para toda la audiencia.

El turno de los homenajes en este show tuvo como protagonistas las versiones de “Ritmo y blues con armónica” de Vox Dei y “No pibe”, de Manal, que luego de tocarlas desde hace tanto tiempo pasaron a ser prácticamente como temas propios. Pero la gran perla de la noche fue una inigualable ejecución de “With a little help from my friends”, en versión de Joe Cocker. Digo inigualable porque realmente el “Vasco” es el único cantante en nuestro país que puede interpretar con tanta presencia y solidez la increíble voz del señor Cocker. Fue un momento único con los caños sonando con todo, una corista invitada y por supuesto la rugiente voz del “Vasco”.

Llegando al final, un invitado de lujo aportó su guitarra en “Parecerá que me fui”. Era nada más ni nada menos que Mario “Tano” Pugliese, un histórico ex miembro de la banda. La gente estaba agradecida, claro, y más aún cuando luego sonaron con todo “La gira”, “Vieja estación” y “El ritual”. Después de dos intensas horas de buena música, tanto la banda como su público se retiraron felices luego de haber compartido esta importantísima e inolvidable fecha en el Ateneo. Se esperaba con ansias esta noche tan especial y los Chevy se encargaron de no defraudar a nadie.

Fernando Piscitelli

Fotos: Germán Alfaro

viernes, 9 de octubre de 2009

Un hielo negro bien caliente


Intérprete: AC/DC
Disco: Black Ice
Fecha de edición: 20 de octubre de 2008
Sello: Columbia Records
Músicos: Brian Johnson (voz), Angus Young (guitarra líder), Malcolm Young (guitarra rítmica), Cliff Williams (bajo), Phil Rudd (batería)


Se acerca el ansiado momento de ver en vivo a AC/DC. Algunos ya tenemos las entradas desde el mismísimo instante que se pusieron a la venta para que nos pateen el trasero con su show en vivo luego de 13 años de visitar estas tierras. Con Black Ice, AC/DC volvió a los estudios de grabación para demostrar una vez más por qué es la banda de hard rock más grande del planeta. Aquí hay una breve reseña de lo que se encuentra en este explosivo àlbum.

Como es costumbre en los discos de AC/DC, el primer tema es el corte de difusión, tal como fue el caso de su anterior disco de estudio "Stiff Upper Lip" (2000). También había ocurrido con el exitoso "Ballbreaker" (1995), gira con la cual vinieron a la Argentina en octubre de 1996. La fórmula también la habían aplicado en "Back in Black" (1980), donde debutaba como cantante Brian Johnson, que tenía la difícil tarea de reemplazar al recientemente fallecido Bon Scott. El disco no sólo vendió millones, sino que AC/DC se catapultó de lleno para entrar en la historia del rock.

Volviendo a "Black Ice", el disco abre con "Rock ´n´ Roll Train", y lo cierto es que el nombre de la canción está puesto a la perfección, ya que AC/DC parece un tren que nos lleva a toda velocidad por la ruta del rock and roll. Una sólida base con Phil Rudd en batería, Cliff Williams al bajo y Malcolm Young (el mayor de los hermanos) en guitarra rítmica son los irremplazables vagones que sirven de soporte para que la locomotora se abra paso y derribe todo lo que tiene a su paso. Esa locomotora imparable está compuesta nada más ni nada menos que por el ya mencionado Brian Johnson, que pasados sus sesenta todavía hace sangrar tímpanos con su rechinante aullido, y por el eterno colegial Angus Young, pateando cabezas, con sus clásicas Gibson SG.

"Big Jack", "Wheels", "Rockin´ All the Way", una tras otras las canciones pasan y nos cargan de energía rockanrolera. Hay que decir que en esta oportunidad AC/DC no metió ningún blues. Solamente "Rock and Roll Dream" presenta una intro más tranquila, y algunos en medio tiempo como "Skies on Fire", "Decibel" o "Stormy May Day", pero la distorsión y la polenta del disco no decaen nunca. Nada mal para tipos con más de medio siglo de vida que dan una verdadera clase del género.

La propuesta de este disco y de AC/DC sigue siendo la misma después de 35 años de carrera: tocar rock and roll, pasarla bien. Pasó el tiempo y se fueron volviendo los fundadores del hard rock, del estilo AC/DC, del rock and roll duro que abrió el camino a infinidad de bandas en los 80. Nunca tuvieron que amoldarse a los tiempos, y es que con los clásicos pasa eso: no envejecen nunca. Brindemos y subamos el volumen, señores, que AC/DC ha vuelto.


Canciones: 1 – Rock ´n´ Roll train 2 -Skies on fire 3 – Big Jack 4 – Anything goes 5 – War machine 6 – Smash ‘n’ Grab 7 – Spoilin’ for a fight 8 – Wheels 9 – Decibel 10 – Stormy may day 11 – She likes rock ‘n’ roll” 12 – Money made 13 – Rock ‘n’ roll dream 14 – Rocking all the way 15 – Black ice


Fernando Piscitelli

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Reversiones de aquellos viejos blues


Quién: La Mississippi
Dónde: The Roxy Live Bar
Cuándo: Sábado 26-09
Por qué: Presentación de Versiones 20 años
Cómo: Muy bueno

El sábado La Mississippi cerró un ciclo que realizó durante tres sábados seguidos de septiembre en The Roxy Live Bar, donde se encargaron de festejar sus 20 años de vida y a su vez presentar el disco que grabaron con motivo del aniversario, Versiones 20 años, grabado en vivo junto con invitados, los cuales muchos de ellos participaron el sábado del show, como el percusionista Jimmy Santos, el armoniquista Luis Robinson y el guitarrista Daniel Raffo.

El nuevo disco de la banda presenta nuevas versiones en vivo de viejos temas, en su gran mayoría de su primera época, cuando todavía se hacían llamar La Mississippi Blues Band, pero con el objetivo de mostrar su apertura musical pasaron a llamarse a secas La Mississippi. La ampliación en el espectro musical hizo que incorporaran a su repertorio ritmos caribeños, rock, canciones y hasta se le animaron al reggae con la bellísima nueva versión de San Cayetano.

Si hablamos de un armoniquista invitado que encastre a la perfección con la banda no hay otro que Luis Robinson. Resulta que Robinson fue uno de los miembros fundadores de esta banda de Florencio Varela allá por fines de los años 80 y nadie mejor que él para interpretar viejas joyas como Buenos Aires Blues, The creeper return o Ruta 2, en su nueva versión funky, donde Tapia se lanzó a improvisar unos versos de Get Up, de James Brown. Resulta que, a pesar de haber nacido y crecido junto al blues, esto de la improvisación no es moneda corriente en La Mississippi, pero en este show hubo algunos momentos dedicados a la jam, como en Tres palabras, donde Gustavo Ginoi se lució tanto con el sonido limpio como con el distorsionado de su Strato.

Para Tus amigos, completamente cambiada de la original, que era un blues lento y ahora la hicieron mutar en un funk percusivo, la banda invitó a escena al percusionista Jimmy Santos para ponerle un toque afro-candombero a la velada. Santos había integrado junto al mismísimo baterista de La Mississippi, Juan Carlos “El Negro” Tordó, la legendaria agrupación Raíces, banda por donde también pasó un joven Andrés Calamaro. Para seguir con otro tema acorde a la situación, la banda se despachó con Obrero del amor, un tema con toques caribeños del disco Cara y Ceca, que no suele formar parte de los set list habituales de La Mississippi, pero por suerte la rescataron para este disco y para sus respectivas presentaciones en vivo.

Daniel Raffo, uno de los grandes guitarristas de blues que tiene nuestro país, fue invitado para ejecutar un solo en Vamo y aamo. Luego de interpretar sin invitados la versión rockera de Por fin te fuiste, Mabel, el homenaje a Pappo con Sube a mi Voiture, Dame aame, de su último disco de estudio Amor y Paz, sumaron al escenario a todos los músicos que se acercaron a celebrar estos 20 años de La Mississippi; Daniel Raffo, Manuel Quieto (La Mancha de Rolando), Nico Raffeta (gran tecladista del blues argento), Luis Robinson y Gustavo Rowek, baterista de Nativo, que se encargó de pegarle con furia a la batería en Un trago para ver mejor. Con todos en escena, Café Madrid marcó la primera despedida de la banda.

Para los bises nada mejor que volver con el furioso rock and roll de El municipal. Parecía que el show había terminado, pero todavía quedaba una perlita para disfrutar. Ratificando la premisa de que el blues argentino es tan propio como el tango, Ricardo Tapia, acompañado solamente por un bandoneonista, interpretó la versión de El detalle en ritmo de 2 x 4 para darle un final sutil a una gran velada. Por 20 años más, salud. .

Fernando Piscitelli

lunes, 17 de agosto de 2009

Los Chevy siguen andando

Banda: Chevy Rockets
Lugar: Asbury
Fecha: Jueves 13 de agosto

Los Chevy Rockets siguen calentando motores para lo que será su gran fecha del 15 de octubre en la sala ND/Ateneo, lugar importante si los hay para la música argentina. ¿Cómo se prepara la banda? Haciendo lo que mejor saben hacer; tocar, tocar y tocar. Ya habíamos asistido a una gran velada en el Dub Club hace apenas unas semanas y ahora nos tocó acercarnos el jueves pasado al Asbury, un reducto heavy ubicado en pleno barrio de Flores que este jueves se llenó de blues y de buen rock and roll.

Como suelen hacer, Los Chevy invitaron bandas amigas para ir preparando el ambiente. La Pirucho´s y Shive se encargaron de entretener al público para que cerca de las 12 de la noche salga al escenario la banda principal. Los Chevy arrancaron de la manera que, dicho por ellos mismos, más les gusta relajarse y entrar en clima; a puro blues. “Más que piel y huesos”, en su versión blusera del disco acústico en vivo, fue la encargada del arranque de un show que tuvo temas clásicos, covers y varios temas nuevos que vienen tocando hace un tiempo y que de a poco se van metiendo en los corazones de sus seguidores antes de ser editados “oficialmente”.

Lo bueno de seguir una banda como los Chevy es que aunque toquen un día de semana y a la medianoche, como fue en este caso, el público asiste con el mismo fervor y las mismas ganas de siempre. Tal es así que “A nadie más”, “Para mí” y “La gira”, despiertan un amistoso pero frenético e imparable pogo. Junto a estos grandes clásicos de la banda convivieron temas nuevos que todavía no salieron a la luz pero que hace tiempo que los vienen presentando. “El macho”, “Ruby”, “Nada nuevo bajo el sol” y una muy emotiva dedicada a los chicos de la calle, lo que confirma una vez más la heterogeneidad de la banda a la hora de componer, sin encasillarse ni en lo musical ni en sus letras.

Luego de más de una hora y media a pura música Los Chevy se despidieron no sin ganas de seguir con más, pero la gente del lugar y la hora lo impedían. Para terminar este gran show eligieron “Descortés”, del último disco de Pappo, músico a quien homenajean continuamente como también lo habían hecho hacía un rato con Vox Dei y su tema “Ritmo y blues con armónica”. Puedo afirmar que así como Los Chevy rinden tributo a sus grandes ídolos, algún día, tal vez dentro de unos años, Los Chevy también van a tener su tributo y su merecido lugar en el rock argentino.

Fernando Piscitelli