miércoles, 9 de junio de 2010

Un Chevy colorado

Quién: Chevy Rockers
Dónde: La Colorada (Yerbal y Rojas, Caballito, Capital Federal)
Cuándo: Domingo 23 de mayo
Por qué: Por el placer de tocar música
Cómo: Excelente


Por más extenso que haya sido el show, que duró dos horas y media, pasó tan rápido como un Chevy en la ruta; es que los Chevy Rockets tocaron casi 30 temas y el público seguía pidiendo más y más. Ninguno de los presentes –ni la banda ni el público- quería retirarse del lugar, tras un impecable show en este viejo reducto de Caballito que los Chevy llenaron en reiteradas oportunidades y donde no tocaban hacía diez años. Tal vez volver a tocar en este lugar los llevó a revolver el viejo arcón de los recuerdos y por eso rescataron viejos clásicos de la primera época como “Mi soledad”, “Vas a pedir” o “Tengo lo tuyo”, tocado casi al final tras el insistente pero efectivo pedido de un fan durante todo el show.

Mucho blues, mucho rock, mucha pasión y sobre todo una actitud relajada donde se notaba a la banda muy cómoda, dando lugar a la improvisación por parte de cada uno de sus integrantes; Eduardo “Vasco” Bariain en voces y guitarra, Gabriel Gómez en bajo, Juan Pillado en batería, Jorge Blanco en guitarra líder, Walter Galeazzi en teclados y Leandro Rao en armónica. Los amigos que fueron invitados a subir al escenario a compartir la velada fueron Diego Berseiman, bajo y voz cantante de Pimienta Rusa, en “Buena estrella”, y el guitarrista Daniel Raffo, de la blusera King Size, en “Vas a pedir”. Cerca del final, subieron juntos para acompañar a toda la banda en “No pibe”, de Manal, donde también se sumó la percusión de Sol Pillado.

Para dejar en claro que el abanico musical de los Chevy es abierto, se despacharon con una versión de “Por probar el vino y el agua salada”, del grupo de rock sinfónico La Máquina de Hacer Pájaros, que lideró Charly García durante la década del 70. “Es un gusto que queríamos darnos”, afirmó su bajista Gabriel Gómez antes de ejecutar una gran versión que nunca habían hecho en vivo. Otro cover que tocaron fue “The worst”, una balada de los Rolling Stones, que es una de las bandas más escuchadas por el grupo. Sin ir más lejos, el violero Jorge Blanco llevaba la cara de Keith Richards en su remera. Particularmente “El viejo cabernet” rememora el sonido “stone” de la década del 70. Este es uno de los temas que formarán parte de la placa que los Chevy Rockets van a editar este año y va a ser su cuarto disco de estudio.

En la música de los Chevy Rockets se respira asfalto, humo, el calor de un motor. El resultado más acertado de la ecuación es que hacen rock rutero. Viajes en auto, alcohol, mujeres que abandonan hombres o viceversa. La temática de sus letras aborda este abanico de situaciones, por lo que los Chevy Rockets sin duda alguna serían la banda de sonido perfecta para una road movie. Claros ejemplos de esto son “Vieja estación” o “Billy Rockabilly”, un viejo rock and roll que hacía un tiempo que no tocaban.

Para cerrar la noche, con un público que pedía más y más tras dos horas y media de show, la elegida fue “No obstante lo cual”, de Riff, que a esta altura ya pasó a llamarse simplemente “El cabaret”. La Colorada estaba invadida por el calor de una banda imbatible y un público fiel que siempre está a su lado. Afuera llovía y hacía frío, pero esa es otra historia.

Texto: Fernando Piscitelli
Fotos: Ornella Capone

(Nota publicada en la revista digital 33RPM)

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