sábado, 15 de mayo de 2010

Cine y rock; una combinación infalible (4)


Planteo brevemente una situación: es sábado, querés quedarse tirado en el sillón más cómodo que tenés tomando cerveza y viendo una película. Si esto es efectivamente así, te recomiendo que veas "End of the Century", un impecable documental sobre la carrera de Los Ramones, aquella banda punk que sacudió New York en los setenta y recorrió el mundo durante 22 años de giras "punkrockeras".



End of the Century

¡One, two, three, four!...¿Cómo resistirse a esos rabiosos clásicos punks de no más de 2 minutos y medio de duración? Estamos ante un documental que recorre la trayectoria de la banda de punk más influyente e importante de todos los tiempos. Se trata, nada más ni nada menos, de Los Ramones.

El artículo “Los” reemplaza al inglés “The” más que con cualquier otra banda, ya que si hubo una patria ramonera en los 90, esa fue Argentina. Las imágenes de Los Ramones escapando de los fans argentinos resulta más que simpática y atractiva, más aún cuando los muestran de invitados en “La TV Ataca”, conducido en los tempranos años 90 por Mario Pergolini.

Luego de todo ese frenesí de fans desesperados y llenos totales en el Estadio Obras y un estadio Vélez en el año 1994, Los Ramones se van de su patria adoptiva para volver a su país de origen, Estados Unidos, para volver a tocar en pequeños clubes y sótanos mugrientos.

La banda ya tenía casi 20 años de carrera, pero le pasó lo que a ninguna otra: ser la más influyente para cualquiera que se precie de tocar punk-rock pero no vendían grandes cantidades de discos ni llenaban estadios en su tierra. Cuando volvían a su país era como ser extranjero y tenían que remarla desde abajo como al principio. Es realmente un caso curioso y un tanto entristecedor que la banda no haya podido ver ni palpar lo que realmente significaron para la historia del rock.

Siempre se presentaron como cuarteto, pero debido a algunos cambios de formación, fueron siete los miembros que pasaron oficialmente por la banda. Las personalidades de todos ellos están reflejadas a la perfección en el film, sin dejar escapar ningún detalle.

Tommy Ramone, primer baterista del grupo, fue el último en entrar y al sentirse desplazado por el resto del grupo prefirió seguir colaborando con ellos con lo que realmente era su pasión; la producción y el detrás de escena, aportando con ideas y consejos. Marky Ramone fue el baterista histórico de la banda. Reemplazó a Tommy a fines de los 80 y, luego de una ausencia de algunos años durante esa década, volvió a la banda y tocó durante los últimos 10 años.

Richie Ramone fue quien lo reemplazó durante esos años, quien es mostrado en el documental vestido como lo que realmente es en la actualidad; un oficinista de saco y corbata. El fue quien aportó la velocidad extrema a los shows en vivo, que pasaron a ser cada vez más cortos y sintéticos, pero ganaron en velocidad y furia.

Dee Dee Ramone, bajista hasta 1989, era el aniñado, el bufón, el que intentaban callar en las entrevistas para no decir cualquier barbaridad. Imperdible cada aparición de Dee Dee en el film, ya que todos sus comentarios son dignos de aprobar con una sonrisa, como también el video que lo muestra en su paso por el rap, algo realmente bizarro y encantador.

C.J. Ramone fue el joven fan de la banda que reemplazó en el bajo los últimos años a Dee Dee, desde 1989 hasta el último show en 1996. Joey Ramone, voz líder del grupo, había sido un introvertido niño que le costaba relacionarse con los demás, pero que la música lo ayudó a soltarse ante el resto. Su hermano da testimonios en el film y lo describe como un romántico, de ahí las letras de amor inocentes de Los Ramones. Activista de izquierda, mantenía una antagónica relación con el otro líder del grupo, Johnny Ramone, el guitarrista, quien se autodenominaba como un conservador de derecha adorador de su patria y de George Bush.

Johnny era quien tenía la personalidad más fuerte de la banda y el que manejaba las finanzas. Nadie mejor que él para hacerlo, según el propio Joey, quien le dedicó “The KKK took my baby away” a Johnny cuando éste le robó una novia.


La recorrida va desde sus comienzos en el CBGB hasta la fría despedida más de 20 años más tarde en un show en Los Ángeles y por último la merecida inclusión en el Rock and Roll Hall Of Fame, luego de la muerte de Joey y antes de la de Dee Dee. Dos años más tarde se iría Johnny de este mundo y quedaría solamente Marky de aquella formación histórica. Un documental que es una joya para todo aquel que lleve en un rincón del corazón a esta gran banda que marcó varias generaciones de adolescentes. ¡Hey, ho, let´s go!

Fernando Piscitelli

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